martes, 25 de octubre de 2011



Santa Marta, 2 de Julio de 2011


Adiós Mar Caribe, camaleón que habitas el desierto de mi corazón.

Espero dormir algún día en tus arrullos.

Porque en ti el niño inocente

Despierta los recuerdos del vientre

Materno, sus olas y murmullos.

Adiós Mar Caribe, arenas blancas que contrastan con la gente negra.

Quisiera que me arroparas en noches de frío,

Deseo que me libres de la soledad abrumadora;

O que en aquellas meridanos cuando la polvareda del estío

Levanta su furia de fuego, seas consuelo y frescura.

ALMA DE TELARAÑA



ALMA DE TELARAÑA

Dile alma de telaraña

Más de una vez al paisaje

Que recuerde la mañana

Suave en que nuestro ropaje

Como hilachas al viento

Nos arrancó la tristeza.

Tú y yo casi sin aliento,

Mar de mi amor que empieza.

¿Cuándo volveré a verlo?

Dime cielo azul que envidias

Nuestro romance que eterno

Vive con las aguas tibias

Del corazón, mares y playas.

¿Quién te amará más que yo?

TRISTÁN



EL CORAZÓN DE TRISTÁN, 21 Junio de 2011

Canto al corazón jovial

Una melodía cordial

Agreste como un erial.

Oh puño desconforme,

Monstruo terrible y enorme

Que hiere y presto se esconde.

Tú, trueno de pasiones,

Enciendes nubarrones

Con un par de ilusiones.

Tú, tahúr altanero,

El bufón y gran fullero,

De juegos prisionero.

Perfecto solapado,

De la perfidia el hado,

En malicia versado.

Es bien cierto, Juvenil,

Más de inocencia, senil,

Con armamento febril.

Al corazón, viento y huracán,

Desprecia, furia de titán,

Turbia insolencia de Tristán.

EN LA PLAYA



EN LA PLAYA, 20 Junio de 2011

Con la brisa llega el mar, con el mar la canción

De amor;

Con el trueno, la lluvia, con la risa la ilusión

De ardor.

Sueño contigo tantas veces como las arenas

De la playa;

Absorbo tu silencio cuando tocan tus aguas

Mi muralla.

LOS MUERTOS



LOS MUERTOS, 19 de Junio de 2011

Los Muertos que en mis sueños viven me solicitan,

Van y vienen a sus antojos,

Conocen mis profundidades más que yo mismo,

Sus cuerpos son sus ojos.

Pasean recuerdos por los jardines de mi casa;

Sosiégalos alma mía.

Ofrece una oración por ellos al caer la noche,

Ora pro nobis María.

Por quienes se ríen de haber vivido afanados,

Vida de nuevo dales;

Por quienes lloran inquietos sosiego y pereza,

Paga otra vez sus jornales;

No tienen la culpa de haber nacido ciegos,

Deja que con luz vuelvan;

No importa que los envíes a otra dimensión o mundo,

Solo haz que comprendan.

De los espíritus solitarios que deambulan

Por las calles y rincones;

De los fantasmas enamorados de la carne

Fogosa de pasiones;

De las legiones de demonios devoradores

De los hombres sin maldad;

Y de las blancas alas que perecen en el fuego,

Dios, clemencia, ten piedad.

Y si yo sirviera de tierra para que descansen,

Permíteles reposar

En mi castillo infernal.

SOLEDAD



SOLEDAD, 18 de junio de 2011

Ya me hablaban los signos hoy de muerte;

Fue primero el saltamontes herido,

Luego un conejo sin fuerza y sin suerte;

Lo último, un amor no correspondido.

No, ni la música al alma acompaña;

Yo no quisiera quedarme en el vicio

Del deseo que atrapa cual telaraña,

Y hasta le frustra el fondo al precipicio.

Solo en la vida, así seguiré estando,

Muerto en vida, es igual, me da lo mismo.

Quiero abrazar tus músculos rozando

Ciertos secretos que esconde tu egoísmo.

LA FLOR DE CHUPALLA




LA FLOR DE CHUPALLA, 17 Junio de 2011

A Betty y Rafael

Rescatarte, ¿Para qué hacerlo?

Dejarás la vida sin remedio;

Más temprano que tarde, el almendro

Librará las ramas de su tedio.

Tempestad de la Costa Atlántica

Quebrará, de pronto, los cristales

Del bochorno que al día paraliza;

La chupalla caerá a los chuquiales.

Desprendida al tajo de su cepo

Mirará con nostalgia su vientre;

Y Ya cansada de luchar, con lento

Desprenderse irá tras la corriente.

Mi querida flor, adiós, no me odies;

Devolverte a tu árbol, ¿Para qué?

AGUACERO EN CARTAGENA




AGUACERO EN CARTAGENA, 16 Junio de 2011

A Hemberg Darío G. G

Cartagena, cuando llueve eres otra;

Edificios, blancos como marfiles,

Oscurecen su faz con manta ignota;

Rascacielos, van al mar en desfiles.

Te trasmite olas de nostalgia el agua

Tan salada como mis amarguras

Ni siquiera el cielo, cóncava fragua,

Se resiste a llorar sus desventuras.

El principio de su llanto es recordar

Injusticias y olvidos, sangre clamar

De los cielos infiernos; de éstos, bondad.

Los varones lloraron el regazo

De su amada tierra madre, y un hachazo,

Corazón de astillas, germinó hermandad.

MURALLAS, CARTAGENA, MAR


MURALLAS, MAR Y CARTAGENA. 12 junio de 2011

El mar Caribe brama con furia.

Sus olas rugen contra las piedras.

Murallas, ¿Quién dijo que ellas se alzan,

Heroicas y opulentas, para defender los hogares

De los ladrones y piratas?

Pues no. Los intrusos las construyeron

Por miedo a la venganza del mar Caribe.

Aquellas aguas aún recuerdan

Matanzas, esclavitud e injusticias

Del bárbaro pueblo de España.

¡Turista!, ¿No las escuchas?

Así como una madre reclama a su hijo,

También el océano inmenso gime

Al cielo con voz de olas fragosas

Pidiendo que su cólera sea saciada

Con sangre ofrecida en sacrificio,

La sangre de aquellos verdugos.

Vivió con aparente sosiego por mucho tiempo.

Quizá la inmolación de algunos santos

Y mártires lo apaciguaron.

Ahora, sus olas descubren el secreto.

Hay rabia, dolor y resentimiento

Debido a tantos nativos forzados,

Tratados como bestias sin alma,

Y ésta era la que más tenían, tanta

Que hasta aún hoy nos engendran.



jueves, 3 de febrero de 2011

UN MUNDO FELIZ



El templo era un lugar de sacrificio,
allí bajaban los dioses para beber la sangre,
se celebraba una orgía de carnes.

El templo sirvió para la oración y para el matadero,
Hasta el emperador se bañaba en la sangre del toro,
el pecador se bañaba en la sangre del Cordero.

Pero ahora no es así. El néctar de los dioses es insípido,
la gente buena prefiere el mundo amorfo de la belleza,
siente terror ante una erupción en la piel,
huyen como del infierno del maldito.

Han infectado la sangre de los pequeños y luego los destierran,
no quieren ver la verdad del más allá tan cerca,
se horrorizan del mal que han erigido en su estupidez moral,
y se consuelan con la leche del engaño.

jueves, 6 de enero de 2011

SANATÁS



¿Sabes de alguien que logre vivir cuanto lee y piensa?
No me refiero a aquellas personas que insisten toda la existencia
deseosos de unir la teoría con la práctica.
Tampoco me refiero a otras personas buscan superar la esquizofrenia
de sus vidas.
Lo que me pasa a mí es que detrás de este escenario que es mi vida,
hay un mago que ordena mis vivencias.
¿Acaso no es la misma sensación que describió Jung: un centro organizador
de la vida psíquica? Es posible.
Por eso tengo varios Blogs: uno para sanarme a través de narraciones dolorosas, funciona como síntoma; otro, para dejar que el espíritu drene mediante la poesía; otro para calcar
los telegramas del inconsciente en los sueños. También tengo uno que es dedicado a las
reflexiones que deben guiar mi vivencia. Allí cabe Lacán, freud, Foucault, Eliade y más

Es como dividir la corporeidad en casillas significantes, en salas de esta casa
que se llama sanación.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Lengua Vieja


Mueca adorable,
eres tan antigua como el ser humano.
Fuiste parte de su abecedario primitivo de señas.
Ahora, sonrisa, habitas mi rostro en silencio.


Ojos chorreantes, enfermos.
Eras parte de las letras antiguas.
Te viertes ante el dolor o la alegría.
Cuando la cueva primitiva se inunda, tu abres paso como fuerte cascada.
También, lágrima, sueñas en silencio.

La Cueva


Llevo,
Humanidad indolente y apresurada al juicio sin misericordia,
llevo en mí aquella caverna primitiva que te protegió de los hielos.
Aquella misma cueva que cuidó tu fuego, se formó en mí, más allá de mi conciencia.
Desde que salí de ella, cuando construí la primera casa,
desde entonces ella se excava en mí.
No me juzguez sin justicia.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Ratones en el alma, 22 de julio de 2010. Camino a Bogotá.


El alma tiene un agujero para los ratones.
Ellos mismos lo construyeron con sus dientecitos níveos.
El alma deja escapar suspiros por ese hueco.
A veces deja salir sus tripas.
Eso sucede cuando tiene diarrea.

En el alma se almacenan como granos el dolor y la vida,
Como vino, los recuerdos y las esperanzas.

Los granos sirven como alimento y el vino como bebida.
En abundancia, son indigestión y borrachera.
La indigestión es dolor de estómago, baile de las vísceras;
La borrachera es la modorra de los sentidos.
No hay tonto más existencial y patético que,
Quien se lanza a la muerte, lleno y embriagado.

En el alma hay calor para los roedores del pasado
Y caricias para sus uñas trajinadas en el tiempo.

El calor no lo produce el fuego de la madera,
Se origina con el roce de las pieles velludas y grasientas.
Las caricias no son de una mano tierna,
Son pequeñas heridas que curan del miedo.

En el alma hay pulgas paseando con coronas de sangre.
También hay pelos sueltos volando hasta los rincones.

jueves, 8 de julio de 2010

DE LAS MIRADAS



De los ojos turbios que asustan a los muertos, Ten piedad,
De las miradas frías que paralizan, Ten piedad,
De los ojos profundos que arrojan los corazones al abismo, Ten piedad,
De las miradas arrogantes que retan a los más humildes, Ten piedad,
De la mirada inocente que provoca al monstruo, Ten piedad,
De las miradas solapadas de perfidia que mienten para proteger la verdad, Ten piedad.

sábado, 26 de junio de 2010

Benito seas por Dios



Imagínate un día en una fiesta. Has bailado tanto que decides tomar asiento para descansar. Te sientas, extiendes lo pies sobre otra silla. Estas distraído. De repente llega un joven, robusto, lleno de vida y se sienta en tus piernas. Es el mismo que has estado viendo durante el baile, el mismo que estuvo todo el tiempo con tu prima tratando de llevársela a la cama. La chica se distrae y él llega como de la nada a ti. Acuesta su pecho enérgico sobre tu estómago y su cara contra tu corazón. Lo abrazas. El tiempo se detiene.

Es fácil narrar acontecimientos. Es difícil contar cuanto sentí. Porque lo que te comento me ocurrió hace un par de días en unas bodas de oro del matrimonio de mi tío Juan. Sí. Fue el mismo día de san Juan y en una finca llamada san Juan. Ya entiendo por qué sucedió todo. El apóstol más joven quiso acostarse en el pecho de su maestro. ¿Sabría que soy profesor? Bueno, parece una analogía traída de los pelos aunque muy oportuna.

La eternidad termina. El chico se levanta. Vuelve al baile. Yo decido ir a cantar junto a los músicos borrachos. En un rincón de la casa la música moderna truena, en el zaguán, las cuerdas trinan, los boleros bailan. Y yo estoy con los guitarristas. Cantamos. A eso de las 4.30 de la mañana regresa el chico, ícono de san Juan. Se sienta en mis piernas. Lo abrazo por la espalda. Lo acerco a mi cuerpo. Nos estremecemos. Cada bolero lo cantamos viéndonos a los ojos, cada vez más cerca.

Sus ojos son un cielo negro y en el horizonte se alza una enorme estrella; brilla. Y ese cielo me mira, me anhela, me desnuda. Mi cabeza es una vorágine, mis intestinos se retuercen. ¿Cómo él, un campesino de cuerpo colosal, de manos de acero, de ríos de sangre crecidos a causa de la tormenta, cómo, repito, se ha acercado a mí para que lo abrece, para recibir calor? ¿Quién soy yo para merecer tanta vida en mi regazo? Es como si la inocencia hecha hombre quisiera sentir mis brazos rotos.

-Tú serás único en el mundo para mí, y yo seré único en el mundo para ti- Nos ponemos de acuerdo. Hacemos ese trato. -¿Sabes que con ese pacto nos convertimos en novios?- Lo sé. -¿Estás seguro?- Sí. ¿No te burlas de mí?- No, tú lo sabes. Desde que hablábamos, hace tiempo, lo sabemos. Creo que con eso se refería a que nuestras miradas han permanecido atentas, han asechado en el jardín, se han asomado por las ventanas de la imaginación esperando el momento preciso. Y es ahora. Llegó el momento y su mirada como claro de luna me sano. Me siento sano.

Gracias y Benito seas por Dios.

viernes, 25 de junio de 2010

Acta de ordenación sacerdotal



En tus tierras de recuerdos, México,
me convertí en el Oyente de la Palabra.
Fui ordenado sacerdote de la estética sanadora;
celebro en el templo del mundo de las ideas.

Como el Quijote también recibí mis armas,
soy caballero de la Palabra bella,
me nombró como tal un caballero de los rosotros de cristo.
Su poder pasó a mí como de Elías a Eliseo.
Tengo su capa.

Bienaventuranza



Los músculos guardan la electricidad primigenia;
conservan la voluptuosidad de la palabra creadora.
La velocidad difumina el espíritu,
el espíritu se deja llevar.

Por eso no dudes de sentir con tu carne.
Acaricia cuando tengas oportunidad;
siente la fuerza de la masa, del tumulto
en los recipientes etéreos de tus sentidos.

Quien obra así vivirá para siempre,
será feliz en el paraiso de la eterna sensación.

Las palabras



Las palabras son un camposanto;
yacen en la fosa del inconsciente humano.

Las palabras esperan un profeta;
alguien que sople sobre sus huesos secos,
algún demiurgo que les diga -vivan-

Ante el profeta se articulan, relinchan,
las palabras.

La materia anhela



La materia anhela ser espíritu...
guarda como un tesoro
el tambor que resuena
en lo más profundo
de la selva humana.